Leer la Biblia *
“Tú tienes palabras de vida eterna” (Jn 6,68). Estas palabras pronunciadas por San Pedro al final de Discurso eucarístico, tienen la frescura de la fe viva del Apóstol. Jesús es “la Palabra de Dios” (cf. Jn 1,1), como profesará años más tarde el Apóstol Juan. Por eso Jesús habla las palabras de vida eterna, porque El es el Dios eterno que se expresa al modo humano: se ha hecho hombre para comunicarse con los hombres.
Leer la Biblia en espíritu de fe es siempre un encuentro con la Palabra, con Jesucristo, que comunica a Dios y llama a cada uno y a las comunidades humanas a un encuentro cada vez más vivo con El, invitando a la conversión y a seguirle (cf. Mt 4, 17ss).
El Papa Benedicto, siguiendo una tradición de la Iglesia, nos invita con frecuencia a la lectura meditada y orante de la Palabra de Dios, actualizándola a la realidad personal o de la comunidad o, incluso, de la historia universal (lectio divina). Se trata de descubrir el “hoy” (Ps 94,7) de lo que Dios nos comunica y espera de nosotros para que nuestra fe en El se exprese, se viva, de modo filial y fraterno.
Un consejo: leer cada día unas pocas líneas del texto sagrado, con preferencia de los evangelios, para crecer en Vida abundante (cf Jn 10, 10) y para que todos tengan Vida en Jesucristo. Como consecuencia que pueda decirse de todos y cada uno: “Este lee la vida de Jesucristo” (Camino, n. 2).
†Mons. Jesús Moliné Labarta, Obispo de Chiclayo
*Publicado en la Presentación a Leer la Bibia
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