Inicio separador Biografía separador Decretos separador Homilías separador Artículos separador Cartas separador Discursos separador Galería
esquina esquina
esquina esquina
  
esquina esquina
Artículos 2008

NAVIDAD EN FAMILIA*

      Cada Nochebuena visitábamos a mi abuela Nicolasa. Todos nos juntábamos en torno al hogar, donde había una hoguera con buena leña para que la Virgen María pudiera calentar los pañales del Niño Jesús, se comentaba.

      Es un recuerdo que me viene después de muchos años y nos lleva a aquellos tiempos en que muchas de las incidencias de la vida tenían una referencia religiosa. Hasta los niños sabíamos que lo de calentar los pañales no era físicamente así, pero nos ayuda a prepararnos mejor para la “Misa del Gallo”, que se celebraba poco después, unidos a nuestra Madre.

      Los lugares y los climas nos hacen vivir de modos diversos los momentos significativos de la Navidad. El calor del Norte del Perú nos ayuda a ser más extrovertidos y vivir la Navidad en familia y en conjunto de familias: Jesús nace en nuestros hogares y colocamos su “figurita” en el nacimiento con especial devoción y alegría, tal vez cantando un villancico. Son momentos de felicitación entre los miembros de la familia, que se prolongan luego visitando las casas de familiares o amigos cercanos.

      Jesús Niño es el centro de nuestra atención y a todos nos mueve un sentimiento personal de amor a Dios y cercanía al prójimo. El nos hace olvidar por un momento lo negativo de tantas cosas que pesan en nuestras vidas y hasta nos atrevemos a presentárselas, porque, siendo niño, es muy accesible, y porque, siendo Dios, lo puede todo. Le ofrecemos el amor de nuestra familia, el deseo de estar más unidos y apoyarse mutuamente, le ofrecemos nuestro propósito de trabajar por un mundo más justo y con paz. Cada año renovamos estos propósitos, que vamos realizando ciertamente no con tanto nivel como pensábamos, pero avanzamos en la humanización de nuestros ambientes.

      De ese modo la cena navideña alcanza dimensiones cuasi religiosas por la adoración al Dios humanado y por el deseo de fraternidad entre todos. Sin duda que a ello habrá contribuido la “Misa del Gallo” que poco antes hemos participado. La cena de Navidad se convierte así como en una prolongación de lo que se ha vivido poco antes en la Santa Misa.

      Para algunos, Navidad se convierte en noche de nostalgia por estar ausente del hogar familiar o por los familiares que se fueron definitivamente. Es el momento de refugiarse con la imaginación y con el corazón en el Portal de Belén y allí amar y cantar con María y José, con los ángeles y con los pastores.

      Feliz Navidad en la alegría del Niño Dios.

Mons. Jesús Moliné Labarta,
Obispo de Chiclayo


*Publicado en la Revista “Ahora y Siempre"


esquina esquina
Inicio separador Biografía separador Decretos separador Homilías separador Artículos separador Cartas separador Discursos separador Galería
Copyright 2007 © Obispado de Chiclayo.
Todos los derechos reservados