Inicio separador Biografía separador Decretos separador Homilías separador Artículos separador Cartas separador Discursos separador Galería
esquina esquina
esquina esquina
  
esquina esquina
Discursos 2008

LA EUCARISTIA, FUENTE Y CULMEN DE LA VIDA CRISTIANA
Ponencia en el Encuentro Binacional

      Se comienza a ser cristiano por el encuentro con una Persona (A. 243). Encontrarlo y seguirlo (244). “Maestro, ¿dónde vives?”.

      Los discípulos de Emaús le reconocieron al partir el pan. Previamente les fue explicando las Escrituras. Pero, “¿Cómo las conocerán si nadie les explica?”. Felipe y el eunuco de Etiopía.

      Tú eres ese “Felipe” que debe llevarles a Jesús, no sólo como al Todopoderoso, sino a un encuentro personal con El en la Palabra, que les lleve hasta la Eucaristía.

      La Eucaristía, sobre todo la Misa dominical, ¿es para mí un encuentro personal, vital, con Jesucristo? Podemos decir como tantos no que podemos vivir sin ella? Pepe a Tokio.

      Cada Misa es la presencia de Jesucristo que sube al Padre con la fuerza del Espíritu. Es mi Misa, nuestra Misa. Así como Cristo cargó con nuestras dolencias y pecados, así nosotros debemos cargar con nuestras debilidades y las ajenas y ofrecernos con El al Padre bajo la fuerza del Espíritu.

      Ciertamente “el aspecto más evidente de la Eucaristía es el banquete… Sin embargo, no se puede olvidar que el banquete eucarístico tiene también un sentido profunda y primordialmente sacrificial” (MND 15). “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección…”

      Nos proyecta hacia el futuro, a la última venida de Cristo. Esperanzados con la fuerza que nos viene de la Comunión con Cristo. Sembradores de paz y esperanza. Lo seremos si contactamos bien con Cristo, si no le dejamos, si damos a nuestra vida la dimensión de subida hacia el Amor, si luchamos contra el pecado mortal y nos confesamos cuanto antes si tenemos la desgracia de cometerlo. No entiendo a los jóvenes cristianos que no se esfuerzan seriamente por vivir en gracia de Dios. Ser pastores y no policías de tránsito.

      “He venido para que tengan vida y vida abundante”. Esa vida es para todos es la auténtica, pues penetra y empapa toda la realidad humana sobrenaturalizándola. ¿Eres transmisor de la vida que es Jesucristo? Hay muchos cristianos –aunque sean dos- que practican el control de natalidad a la vida cristiana. La causa es la misma: la comodidad, aunque se revista de justificadas injustificaciones.

      En la Misa me aburro, se aburren. También hay parejas de matrimonios que se aburren de su vida íntima. Falta amor. Cultivar el amor con pequeños detalles: la ilusión de conocerse mejor, de descubrir un nuevo aspecto, de saber pasar ratos juntos. Pequeñas visitas, purificación, pequeños detalles en la liturgia. Formarse y formar a los demás en la escuela de Jesucristo. Que seamos apóstoles de la Misa dominical, de forma que sea la reunión en una sola comunidad de las diversas comunidades existentes en la Parroquia. No abusar de las misas para grupos especiales.

      Vivir la ilusión de la unión con Jesucristo: “Permaneced en mí y yo en vosotros”. “Recibir la Eucaristía es entrar en profunda comunión con Jesús” (MND 19). Verdadera escuela de comunión.

      Nos lleva a ser creadores de vínculos personales que lleve a otros a la comunión con Cristo. Muchas veces requerirá comenzar desde lejos, formando o animando comunidades humanas, sin perder el objetivo de llevarles a la comunión con Jesús y los hermanos. Como Jesús con el paralítico de Siloé. Que nuestros grupos cristianos sean verdaderas comunidades, cuya fuerza viene de la Palabra de Cristo y de su encuentro con El en los sacramentos. Siempre inspirados en la Sagrada Comunión, ahí se resume todo.

      Movidos por el amor de Cristo eucarístico, llegar a todos, especialmente a los más pobres tanto material como espiritualmente, los predilectos de Jesús. Iniciativas, ambiciosos.

      Cada uno prolonga su participación eucarística en la vida diaria. No olvidar que la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía se prolonga en el Sagrario y en la adoración eucarística. Ser adoradores, personal o en grupos, animar a esta adoración que también puede ser fuente y culmen de vida cristiana.

      “La Eucaristía es el centro vital del universo” (A. 354). Redescubrir esta dimensión en los escritos del Papa Benedicto. En Jesucristo resucitado ya se dio todo el progreso y ahora debemos hacer partícipes a todos y todo de ese progreso hasta la plenitud en la resurrección final.

      María

      Chiclayo, 1 de mayo de 2008

†Jesús Moliné Labarta,
Obispo de Chiclayo


esquina esquina
Inicio separador Biografía separador Decretos separador Homilías separador Artículos separador Cartas separador Discursos separador Galería
Copyright 2007 © Obispado de Chiclayo.
Todos los derechos reservados