IV DOMINGO DE CUARESMA
Hijo pródigo, Dios nos acoge en Cristo porque somos pecadores. Come con nosotros íntimos Dios nos busca y espera en Cristo.
Hijos pródigos, conversión, desandar como con los israelitas en el desierto con la mira puesta en la tierra prometida, en la casa del Padre
Vivamos la novedad de la vida en Cristo: Dios nos reconcilió en Cristo, reconciliándonos con Dios en Cristo, sacramento de la Confesión.
No seamos cumplidores como el hijo mayor, llenar de comensales la mesa del Padre. Dimensión eclesial de nuestra fe.
María, ruega por nosotros pecadores para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Chiclayo, 19 de marzo de 2007
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